Chihuahuense Julián Macías Navarro, detrás del estilo de Miss Universo

Tapatío de nacimiento, pero chihuahuense de corazón, Julián Macías Navarro lleva el talento y la pasión por el estilo en la sangre; comenzó en el mundo de la belleza a muy temprana edad, a los 14 años ayudaba a su madre, quien poseía un salón en donde Julián conoció a uno de sus primeros amores de vida: el estilismo.


Después de algunos años de perfeccionar su estilo, Julián comenzó a trabajar para la marca CHI, compañía internacional dedicada a la elaboración de productos de belleza con reconocimiento mundial, que también es desde hace más de 10 años patrocinador oficial del concurso, atendiendo con su personal de alto prestigio a todas las señoritas que compiten por obtener la corona más deseada del universo. Después de algunos años su jefe, Leonel Ramírez, le ofreció una oportunidad única de colaborar con él en su salón; el único inconveniente era cruzar 1,167.5 kilómetros de la república mexicana con el fin de llegar a Chihuahua, donde Leonel actualmente posee uno de los salones de belleza más prestigiados de la región. Su primer año fue difícil; acostumbrarse a los cambios, no sólo de lugar de residencia, sino de clima, de comida y también de ritmo de vida, fue un poco complicado, pero todo valdría la pena. “El primer invierno que pasé en Chihuahua estuvimos a -22 grados y fue ahí cuando dije: qué onda con el clima. En Guadalajara todo el año es un clima cálido y venir aquí a sufrir el cambio de verano a invierno, es sin duda lo que más me ha costado” comenta el estilista, después de vivir en el estado grande por más de 11 años.


Siete Miss Universo y contando Su primer experiencia universal fue justamente hace 10 años, cuando el concurso de belleza internacional fue realizado en CDMX, donde Julián obtuvo su primera oportunidad para trabajar con las mujeres más hermosas del universo. Es notorio al entablar conversación con él, la pasión que posee hacia su trabajo, ya que sin duda son experiencias que han marcado su vida. “Fue lo máximo poder pisar por primera vez un concurso de esa magnitud, como todas las cosas nuevas, sentí maripositas… no tengo palabras, fue algo mágico” responde el joven de 32 años, al preguntarle sobre su paso en Miss Universo. Ya son siete las veces que él ha podido arreglar y embellecer a mujeres de todo el universo, conociendo países como Estados Unidos, Brasil y Filipinas, por mencionar algunos, los cuales han podido admirar las obras de arte realizadas por el chihuahuense. La mayoría de las sociedades piensan que las señoritas que compiten por la anhelada corona son sólo una cara bonita, sin embargo para Julián ha sido una experiencia enriquecedora, puesto que ha podido admirar a personas adorables, humanas y con un gran sentido de disciplina, como se observa en pocas ocasiones.


“Si todas las personas que creen que es un concurso físico pudieran entablar conversación por una hora con ellas, se darían cuenta que son niñas extremadamente trabajadoras y que cuando quieren algo, lo logran. Se sorprenderían al conocer ese nivel de mujeres, mujeres disciplinadas, más del 50% de nosotros no somos disciplinados, ellas son mujeres con determinación y hacen todo lo necesario para llegar a sus objetivos; ellas ponen el ejemplo a muchas otras mujeres” agrega Julián.


Otro de los aspectos que destaca Julián es la participación de la chihuahuense Andrea Meza en Miss Mundo 2017, quien asegura que es una niña única, quien desde sus inicios dentro de la organización dio de qué hablar gracias a su inteligencia y capac